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lunes, 23 de mayo de 2016

LA HISTORIA DE LOS HERMANOS AYAR

Sobre la montaña Pacaritambo (doce leguas al noroeste de Cuzco) aparecieron los hermanos Ayar, después del gran diluvio que había desvastado todo.
De la montaña llamada "Tampu Tocco" partieron cuatro hombres y cuatro mujeres jóvenes, hermanas y esposas de ellos a la vez.
Eran Ayar Manco y su mujer Mama Ocllo; Ayar Cachi y Mama Cora; Ayar Uchu y Mama Rahua y finalmente, Ayar Auca y su esposa Mama Huaco.
Viendo el estado de las tierras y la pobreza de la gente, los cuatro hombres decidieron buscar un lugar más fértil y próspero para instalarse. Llevaron con ellos a los miembros de diez Ayllus (organización inca que agrupaba diez familias) y se dirigieron hacia el sudeste.

Pero un primer altercado se produjo entre Ayar Cachi, un hombre fuerte y valiente, y los demás. Sus hermanos lo celaban y quisieron matarlo. Con ese plan, le ordenaron volver a las cavernas de Pacarina (se llama así, en quechua, al lugar de los orígenes) a buscar semillas y agua.
Ayar Cachi entró en la caverna de Capac Tocco (ventana principal de la montaña "Tampu Tocco") y el sirviente que lo acompañaba cerró con una gran piedra la puerta de entrada... Ayar Cachi jamás pudo salir de allí.
Los siete hermanos y hermanas restantes, seguidos de los ayllus, prosiguieron su camino y llegaron al monte Huanacauri, donde descubrieron un gran ídolo de piedra con el mismo nombre. Llenos de respeto y de temor frente a este ídolo, entraron al lugar donde se lo adoraba.
Ayar Uchu saltó sobre la espalda de la estatua y quedó enseguida petrificado, haciendo parte en delante de la escultura.
Aconsejó a sus hermanos de seguir el viaje y les pidió que se celebre en su memoria la ceremonia del Huarachico, o "iniciación de los jóvenes".


En el curso del viaje Ayar Auca fue también convertido en estatua de piedra, en la Pampa del Sol. Ayar Manco, acompañado por sus cuatro hermanas, llegó a Cuzco donde encontró buenas tierras; su bastón se hundió con facilidad pero no pudo retirarlo sin esfuerzos, lo cual era una buena señal. Entusiasmados conr el lugar decidieron quedarse allí.
Ayar Manco fundó entonces una ciudad, en nombre del creador Viracocha y en nombre del Sol. Esta ciudad fue Cuzco (ombligo, en quechua), la capital del Tahuantinsuyo (imperio de las cuatro provincias).

La Batalla del Alto de la Alianza, o Batalla de Tacna

Alto Alianza escenificacion
Compatriotas, recordemos la barbarie perpetrada por la soldadesca chilena en nuestra Tacna la heroica, contra ciudadanos indefensos, bajo la aceptación de sus mandos.
Si amas al Perú, recuerda que las víctimas del abuso y el atropello a todas las leyes humanas y divinas, son nuestros antepasados, si no eres leal a ellos, sigue haciendo negocios con chile y sigue olvidando nuestros derechos, sobre Arica y Tarapacá, pero al menos recuerda que los delitos de lesa humanidad NO PRESCRIBEN.
La Batalla del Alto de la Alianza, fue una acción bélica que se desarrolló el 26 de mayo de 1880 en Tacna, en el marco de la Guerra del Guano y del Salitre, siendo una de las acciones militares más sangrientas..
Se enfrentaron los ejércitos aliados del Perú y Bolivia dirigidos por el General boliviano Narciso Campero contra el Ejército de Chile, comandado por el General Manuel Baquedano, luego de casi 8 horas de combate, casi al anochecer las unidades peruanas y bolivianas, se retiran hacia Tarata llevando casi mil heridos. Después de la batalla, Bolivia se retira militarmente de la guerra, la cual continuaría entre las fuerzas de Chile y Perú.
El lugar de la batalla fue la meseta del cerro Intiorko que en quechua significa Alto del Sol. Que está a 3 km de Tacna al Norte, También se le conoce como Campo de la Alianza.
El ejército aliado acampó en la meseta del Intiorko
, que por orden general del 16 de mayo, su nombre fue cambiado a Alto de la Alianza. El plan era esperar el ataque del ejército chileno ahí. El 26 de marzo de 1880 Asume el mando del ejército chileno el general de brigada Manuel Baquedano.
El 22 de mayo, el Jefe del Estado Mayor del ejército chileno, coronel José Vélasquez, acompañado por casi todos los oficiales del ejército, hacen un reconocimiento de las fuerzas aliadas, llegando a Quebrada Honda. Desde ahí, el sargento mayor Salvo dispara sus 2 cañones para medir al distancia con los tiros, siendo respondido el fuego por la artillería aliada.
La batalla de Tacna ha sido descrita en detalle por múltiples historiadores, lo único que debemos resaltar es la enorme superioridad en armamento y hombres que tenía el Ejército Chileno, la relación era de 3 a 1 respecto a los aliados Perú-Bolivianos, esta diferencia la estipularon, luego de la derrota chilena de Tarapacá, donde la diferencia de Chile con respecto al Perú era de 1.5 a 1, esto es, los chilenos eran 3 mil quinientos bien pertrechados de infantería, artillería y caballería , mientras que los peruanos no llegábamos a 2 mil, solo de infantería deficientemente armados.
La artillería fue la segunda arma en jugar decisivo papel en esa batalla.
Los chilenos contaron con 20 cañones Krupp de campaña modernos y 17 de montaña y 4 ametralladoras, contra 16 cañones antiguos de los aliados, 6 de ellos Krupp y 4 ametralladoras. Otro elemento relevante fue que la artillería chilena estuvo servida parcialmente por artilleros ingleses y alemanes.
Dada la batalla, cuyos resultados oscilaron por momentos, hasta que la superioridad numérica de tres a uno y la eficacia de la artillería definieron el resultado, desbordándose el terror sobre la población civil de la ciudad de Tacna que se vio sometida a todas las manifestaciones del vandalismo.
"Seguros de que en Tacna no corrían peligro alguno, tanto porque habían presenciado la salida hacia Tarata del derrotado ejército aliado, cuanto por la notificación que enviara al Comando Chileno, el cuerpo consular extranjero, después de los primeros cañonazos disparados contra la ciudad, de que ésta no se hallaba defendida en modo alguno y que podían ocuparla libremente, los chilenos entraron en la ciudad, no formados, sino a la desbandada, dedicándose inmediatamente, en todas direcciones, a echar abajo las puertas de las casas y saquearlas, abusar bárbaramente de las mujeres, y asesinar a cuantos procuraban defenderlas y a cuantos se negaban a revelar donde se encontraban las sumas y objetos preciosos que suponían tuvieran escondidos".
En la obra de Paz Soldán se lee (83)
"A la vez que los soldados chilenos hacían el repaso en el campo de batalla, la artillería principió a bombardear la inmediata ciudad de Tacna, temiendo que allí se reconcentraran los restos del ejército aliado. Muchos soldados chilenos abandonaron sus filas, y se dirigieron a la ciudad a saquear, matar y satisfacer su lubricidad, sin respetar la ancianidad ni la infancia. Aterrorizados los extranjeros, se reunieron los cónsules inglés, francés, alemán y manifestaron al general Baquedano, que aún permanecía en el campo de batalla, que la ciudad estaba rendida, y pedían garantías. La noche con su negro manto vino a favorecer escenas aterradoras”.
Las ambulancias peruanas 1, 2, 3 y 4 establecidas en la ciudad estaban llenas de centenares de heridos, tendidos en el suelo, los cirujanos se ocupaban en curar a los que encontraban en mayor peligro, cuando se presentó a caballo un soldado chileno; preguntó: ¿qué ambulancias son éstas? y al contestarle: peruanas, sacó el sable, arrebató su caballo, y dio tajos a diestra y siniestra diciendo: "hoy no queda ni un solo cholo"; desde el patio hasta la puerta falsa de la casa, recorría destrozando cráneos, dividiendo cuerpos, tanto con su sable como con las patas del caballo, y como los heridos estaban en el suelo, los destrozos fueron espantosos.
Esto pasaba a las doce de la noche. Elevada la queja al cónsul francés M. Lariu y el jefe de la plaza coronel Martínez, éste envió a su ayudante Larraín, quien al ver lo que había pasado exclamó "estoy viendo este lago de sangre en donde hay un tendal de cadáveres y no lo creo".
El escritor periodista chileno Vicuña Mackenna, en su Historia de la Guerra, tomo II, p. 717. Tomado de Paz Soldán, obra citada, define lo que es el "repaso": (84) "Los soldados chilenos son por instinto feroces y carniceros, no se satisfacen con ver muertos a sus enemigos; creen que se hacen los muertos y para dejar bien muertos a los muertos terminada la batalla recorren el campo, y ultiman a los heridos; a este acto de barbarie casi increíble le dan el nombre de repaso; y de ello se jactan".