lunes, 6 de junio de 2016

A QUE NO ESPERABA SER EL PROTAGONISTA : ¿Soñaste alguna vez con un perro negro de ojos rojos?

Venga ya, nunca he creído esas historias que afirman de que por su color, los Rottweilers están asociados con el Diablo, ya que me parecen simples supersticiones. Es más, tengo uno de gran tamaño llamado Rex, que por su intimidante aspecto es considerado erróneamente como el terror del vecindario, cuando en realidad no es nada de ello. Si bien con su mirada asesina basta para atemorizar a todos, la verdad es que es muy cariñoso y le gusta jugar con su pelota cada vez que lo saco a pasear al parque. Sin embargo en esta oportunidad no vamos a hablar de mi perro, sino de un extraño sueño que tuve hace un par de noches. Resulta que en el iba caminando por la calle de una ciudad desconocida, cuando de repente proveniente de un oscuro rincón, escuche el gruñido amenazante de un perro rabioso. Al voltearme a mirar vi que el animal salía de ese lugar y me percate de su color, negro y era más grande que Rex, Vaya si parecía un toro, pero lo que más me llamo la atención fueron sus ojos de color rojo fuego intenso. Yo me quede parado ante semejante espectáculo y al percatarme que avanzaba lentamente hacia mí sin dejar de gruñir, partí a la carrera casi de inmediato. Yo corría y corría y el perro negro me seguía y seguía, lo peor de todo es que nadie podía ayudarme porque la calle estaba desierta y cuando el monstruo estaba a punto de alcanzarme – mas que correr volaba el maldito - me desperté de improviso sudando frío. Vi el reloj y eran las 3 de la mañana, baje al primer nivel para tomar algo fresco, pero cuando estaba en las escaleras y en la oscuridad de la noche - porque no prendí las luces - vi unos ojos brillantes que me miraban sin cesar Quede paralizado y solo atiné a gritar “Rex”, quien se acercó rápidamente y me di cuenta que el de los ojos era mi Rottweiler. Ya más tranquilo, me dedique a buscar en la Red información sobre esos perros de ojos rojos y me llego a enterar que en la antigua mitología siempre se les ha asociado con la muerte. Esta asociación parece ser debida a los hábitos caninos de escarbar la tierra para enterrar huesos. Es posible que el perro negro sea una supervivencia de estas creencias.De esta manera son considerados casi universalmente como malévolos y que son un augurio de muerte ya que están de alguna manera asociados con el Diablo. Se dice que la leyenda de los perros negros es conocida en varios países - incluido el Perú - desde hace mucho tiempo y siempre se aparecen con malas intenciones.A que estoy acojonao con lo soñado y espero que no se repita, pero si ello sucede le presentaré a Rex para que le de una buena mordida y se vaya a quejar al Diablo que lo pario.

¿UNA LEYENDA URBANA O UN FRAUDE PREMEDITADO? : El misterio de la Casa Matusita


pregunto como pueden estar seguros de ello si dicen que el cura murió en la casa y no hay testigos de lo que realmente ocurrió allí.Años mas tarde un animador de televisión venido a menos y desesperado por aparecer en as noticias porque ya nadie se acordaba de el, decidió apostar que podía permanecer siete días en dicha casa sin sufrir ningún trastorno o muerte. La supuesta leyenda - conocida por todos ya que fue difundida interesadamente por el mismo – afirmaEn esta oportunidad quisiera hablar de una vieja casona ubicada en el centro de Lima y que por su aspecto no debería llamar la atención a nadie sino fuera por el oscuro pasado que tiene. En efecto,la denominada Casa Matusita – llamada así porque antiguamente existió en el primer piso una tienda regentada por japoneses con ese nombre y que con el tiempo se paso a denominar así a toda la propiedad – se levanta en la esquina de las avenidas Garcilaso y España, en donde se dice que suceden hechos extraños y paranormales, entre los cuales se afirma que hay apariciones de almas en pena. Es sin lugar a dudas, debido a esa “fama” se convirtió en una de las principales casas de terror que por décadas provoco temor a la población limeña, más aun con las historias increíbles – o inventadas – que se contaban de ella. ¿Qué ocurrió realmente en la Casa Matusita? ¿Es verdad que está maldita o es una mentira trasmitida de generación en generación? ¿Qué esconde esta extraña casa? Si bien posee dos pisos, lo curioso del caso es que la segunda planta permanece deshabitada porque al parecer es en donde ocurren estos supuestos hechos paranormales. Con el tiempo, sólo el primer piso ha sido ocupado por distintos negocios – primero la denominada Casa Matusita y luego por un banco local- nadie, parece atreverse a ocupar el segundo piso, y lo que lo han hecho, según los creyentes del mito, no han salido con vida o han sufrido una serie de trastornos y tormentos. La leyenda, por llamarla de algún modo, oficial de los creyentes, señala que en esta casa vivía un señor perverso quien maltrataba y abusaba de sus dos únicos sirvientes. Un día, cuando el dueño de la casa ofrecía un almuerzo a algunos invitados, los sirvientes decidieron cobrar venganza. Cuenta la leyenda que los empleados colocaron una sustancia en los alimentos, no para matarlo, sino para ocasionarle trastornos mentales.Luego de que fueron servidos los platos, los sirvientes, que esperaban en la cocina para esperar los resultados de su macabro plan, escucharon de pronto ruidos y gritos provenientes de la sala. Creyendo que todo había resultado favorablemente, los empleados acudieron rápidamente a la habitación. La imagen que vieron fue aterradora: cuerpos despedazados por doquier, sangre en las paredes, en la mesa, en el suelo. Todos los invitados, incluyendo el dueño, habían hallado en esa cena una muerte “trágica, violenta y terrorífica”. Sin embargo una versión más creíble afirma que fueron los propios sirvientes, la mucama y el mayordomo, quienes dieron muerte a su patrón, asesinándolo y descuartizándolo con sus propias manos y luego de su asesinato para ocultar las huellas de su crimen optaron por prender fuego a la casa. Eso no los salvo de ser juzgados y castigados por su delito.Durante el juicio de los criminales, estos en su defensa afirmaron insistentemente que fue “obra del diablo y que la casa estaba maldita”. Los crédulos limeños de ese entonces especialistas en exagerar las cosas y fabricar historias, difundieron el rumor agregando de su cosecha y así nació la “leyenda de la Casa Matusita”.Como era de esperar, existió gente interesada en llamar la atención, como un cura pederasta, quien haciendo caso de aquellos testimonios decidió por ingresar a la casa para bendecirla y realizar un exorcismo. Según cuenta la leyenda, el párroco murió debido la desesperación por querer salir de aquella vivienda, “al escuchar gritos y reclamos de los espíritus que allí se encontraban”- Me  que este ingresó a la casa sólo con una cámara de vídeo en la mano y que luego de sólo dos horas, salió de la casa “profiriendo insultos y gritos y botando, incluso, espuma por la boca” según testigos, aunque vaya uno a saber si todo no estaba preparado de antemano. Luego de su “odisea“ termino internado en un psiquiátrico y nunca mas se supo de el. Como pueden notar, soy muy escéptico respecto a esa supuesta casa embrujada, simple y llanamente porque al frente de ella se ubicaba la embajada estadounidense, quienes sin duda alguna difundieron ese rumor únicamente para proteger la sede diplomática. Actualmente la embajada se encuentra en La Molina y de la Casa Matusita y sus “fantasmas” no se tuvieron noticias hasta hoy. Es por ello que a pesar de que se trata de las leyendas más conocidas en Lima,nadie se ha dignado a hacer algún estudio serio sobre el tema, porque realmente saben que es un fraude. Sin embargo para el común de la gente, se trata de un “mito” que continuará contándose y alimentándose de generación en generación.

Son conocidas las historias de fantasmas en castillos ingleses, apariciones espectrales de seres condenados que vagan por la Tierra expiando sus culpas sin poder descansar en paz. Al menos eso dicen las leyendas, Sin embargo, tales apariciones no son exclusivas del Viejo Mundo ya que también cruzaron los océanos y se asentaron en los construidos aquí por los europeos, En efecto, una de las construcciones militares mas imponentes que existen en América, es la Fortaleza del Real Felipe ubicada en el Callao, construida para defender la capital del imperio ultramarino español del asedio de los piratas ingleses. Su nombre fue elegido en honor del rey Felipe V de la Casa de Borbón, que había fallecido en 1746. Tras la Independencia del Perú, fue renombrada por el Libertador José de San Martín como «Castillo de la Independencia» retomando su nombre original en 1925, durante la dictadura de Augusto B. Leguia, a modo de “reconciliación” con la Madre Patria .Desde su construcción, el Real Felipe ha sido siempre una fuente inagotable de historias, relacionadas, con las incontables batallas que aquí se libraron. Pero lejos de esto, existen también otras historias, mucho menos ortodoxas, que han comenzado a llamar la atención de los miles de visitantes que anualmente, recorren cada uno de los pasillos de este enclave militar. Son historias vinculadas a fenómenos paranormales, historias que narran las apariciones de mujeres a mitad de la noche, de ruidos extraños como de cadenas o gritos, e incluso, historias de muerte. Entre las narraciones más populares que rondan el fuerte, se encuentra la de la Dama Blanca, que según los testimonios se trataría del espectro de una mujer que suele aparecer a medianoche, en la puerta del Torreón del Rey. Los testigos señalan que la misteriosa imagen aparece sobre el puente que separa la torre del complejo, vestida completamente de blanco, sin pies y cantando una melodía tenebrosa. La desconocida mujer fantasma, al parecer sería una de las muchas mujeres de familia realista que, en medio de las guerras de Independencia, buscó refugio en el Real Felipe durante el asedio patriota al mismo, tras la sublevación del Callao en 1824, en la cual el Brigadier español José Ramón Rodil resistió heroicamente un sitio de casi dos años. Para el momento de la capitulación, el 90% de civiles y militares españoles, asi como de los colaboracionistas peruanos - los llamados “godos” liderados por el marques de Torre Tagle - dentro de la fortaleza, habían muerto, víctimas de la peste. Otra historia que circula por quienes han visitado el lugar es aquella que cuenta el suicidio de uno de los militares encargados de hacer la guardia en el Torreón de la Reina. Se dice que el soldado, temeroso de enfrentar los fenómenos inexplicables que allí se presentaban subió una noche a la terraza de la torre y una vez allí decidió lanzarse al precipicio para acabar con su vida. Estas historias han sido corroboradas por los propios militares y guías turísticos que trabajan en la fortaleza, quienes además, aseguran haberse encontrado en más de una oportunidad con uno de estos fenómenos.Verdad o no, lo cierto es que la fortaleza pareciera hoy contradecirse con el propio peso de su pasado. El silencio que hoy puede sentirse entre sus pasillos y ambientes se contrasta notoriamente con el estruendo de los cañones y los gritos de dolor que alguna vez ensordecieron cada rincón de este lugar y los espectros de hoy bien pudieron ser los hombres que en ese entonces la defendieron con su vida, creyéndola inexpugnable.

Son conocidas las historias de fantasmas en castillos ingleses, apariciones espectrales de seres condenados que vagan por la Tierra expiando sus culpas sin poder descansar en paz. Al menos eso dicen las leyendas, Sin embargo, tales apariciones no son exclusivas del Viejo Mundo ya que también cruzaron los océanos y se asentaron en los construidos aquí por los europeos, En efecto, una de las construcciones militares mas imponentes que existen en América, es la Fortaleza del Real Felipe ubicada en el Callao, construida para defender la capital del imperio ultramarino español del asedio de los piratas ingleses. Su nombre fue elegido en honor del rey Felipe V de la Casa de Borbón, que había fallecido en 1746. Tras la Independencia del Perú, fue renombrada por el Libertador José de San Martín como «Castillo de la Independencia» retomando su nombre original en 1925, durante la dictadura de Augusto B. Leguia, a modo de “reconciliación” con la Madre Patria .Desde su construcción, el Real Felipe ha sido siempre una fuente inagotable de historias, relacionadas, con las incontables batallas que aquí se libraron. Pero lejos de esto, existen también otras historias, mucho menos ortodoxas, que han comenzado a llamar la atención de los miles de visitantes que anualmente, recorren cada uno de los pasillos de este enclave militar. Son historias vinculadas a fenómenos paranormales, historias que narran las apariciones de mujeres a mitad de la noche, de ruidos extraños como de cadenas o gritos, e incluso, historias de muerte. Entre las narraciones más populares que rondan el fuerte, se encuentra la de la Dama Blanca, que según los testimonios se trataría del espectro de una mujer que suele aparecer a medianoche, en la puerta del Torreón del Rey. Los testigos señalan que la misteriosa imagen aparece sobre el puente que separa la torre del complejo, vestida completamente de blanco, sin pies y cantando una melodía tenebrosa. La desconocida mujer fantasma, al parecer sería una de las muchas mujeres de familia realista que, en medio de las guerras de Independencia, buscó refugio en el Real Felipe durante el asedio patriota al mismo, tras la sublevación del Callao en 1824, en la cual el Brigadier español José Ramón Rodil resistió heroicamente un sitio de casi dos años. Para el momento de la capitulación, el 90% de civiles y militares españoles, asi como de los colaboracionistas peruanos - los llamados “godos” liderados por el marques de Torre Tagle - dentro de la fortaleza, habían muerto, víctimas de la peste. Otra historia que circula por quienes han visitado el lugar es aquella que cuenta el suicidio de uno de los militares encargados de hacer la guardia en el Torreón de la Reina. Se dice que el soldado, temeroso de enfrentar los fenómenos inexplicables que allí se presentaban subió una noche a la terraza de la torre y una vez allí decidió lanzarse al precipicio para acabar con su vida. Estas historias han sido corroboradas por los propios militares y guías turísticos que trabajan en la fortaleza, quienes además, aseguran haberse encontrado en más de una oportunidad con uno de estos fenómenos.Verdad o no, lo cierto es que la fortaleza pareciera hoy contradecirse con el propio peso de su pasado. El silencio que hoy puede sentirse entre sus pasillos y ambientes se contrasta notoriamente con el estruendo de los cañones y los gritos de dolor que alguna vez ensordecieron cada rincón de este lugar y los espectros de hoy bien pudieron ser los hombres que en ese entonces la defendieron con su vida, creyéndola inexpugnable. En todo caso, esas continuas apariciones son un misterio sin resolver.

LA SIRENA DE HUACACHINA: Una leyenda que perdura en el tiempo

A solo 5 km al oeste de la ciudad de Ica, rodeada de palmeras, en medio de las dunas del desierto, aparece como una ensoñación la laguna de la Huacachina, que antaño gozaba de fama gracias a las propiedades medicinales de sus aguas provenientes de filtraciones subterráneas. Hasta hace pocos años, la laguna de la Huacachina era un tranquilo balneario, ideal para descansar y disfrutar del paisaje. Si bien alrededor de las orillas de la laguna aún se pueden apreciar sus palmeras datileras, sus añosos algarrobos, sus antiguas residencias y el remodelado hotel Mossone, hoy ya no es lo mismo debido tanto a la contaminación de la laguna que hace peligroso bañarse en ella, como al grave retroceso de las dunas, que están perdiendo altura debido a la masiva práctica del sandboard (o deslizamiento de arena) y a la numerosa presencia de autos areneros o tubulares que las atraviesan sin control alguno. Asimismo esta el problema de su espejo de agua que ha bajado considerablemente si lo comparamos con el de años anteriores. Es por ello que las autoridades deben poner mas empeño para contrarrestar estas amenazas y salvar al oasis de su desaparición y con el, de la leyenda acerca de su origen: Se dice que en tiempos del Imperio Inca vivía cerca de este lugar una joven princesa, que era conocida por todos como Huacca-China (la que hace llorar). Era una princesa de verdes pupilas, áurea cabellera y que cantaba de una manera extraordinaria hasta el punto que todo aquel que escuchaba su melodía lloraba, porque ella tenía un secreto y es que su corazón quedo enamorado de un amor no correspondido. La princesa buscaba un rincón donde llorar y al hallarse libre, cavaba ante el árbol un hueco donde hundir el dulce nombre de su amor. En cierta ocasión en el hueco que había abierto en la arena, ante el algarrobo, se llenó de agua tibia y sumergió su blanca desnudez. Cuando salió del baño, se envolvió en la sabana y al verse en el espejo, descubrió un espía, un cazador, que al ver su belleza, quedó prendado de sus encantos, viniéndose como un sátiro, hacia ella. La princesa huyó seguida obstinadamente por el cazador entre la vegetación del lugar, en las cuales iba dejando trozos desgarrados de su manto, que por momentos dejaban ver su desnudez. La sabana quedó enredada en un zorzal y la princesa quedó desolada sin fijarse en nada. Entonces la sabana abierta se hizo arenal. Siguió huyendo la princesa con su espejo en alto, cuando quiso dar un salto tropezó y de su puño falto de fuerzas, se escapó el espejo. Y ocurrió una conmoción, ya que el espejo roto se volvió una laguna y la princesa se transformó en una sirena que en las noches de luna sale a cantar su antigua canción. Los residentes de la zona sostienen que existe una corvina encantada, la cual dicen haberla visto, pero por más empeño que hagan, nunca llegan a apresarla en sus redes”. Sin embargo, dado el estado actual en que se encuentra la laguna, no cabe duda de que la sirena tiene razones más que suficientes para seguir llorando ¿no lo creen ustedes?

YACUMAMA: El misterio de la Gran Serpiente del Amazonas

Dentro de los innumerables mitos que se cuentan en el interior de la amazonía, relatos que gracias a la tradición oral han sobrevivido desde tiempos inmemoriales; tenemos a la leyenda de la Yacumama, la gran serpiente que acecha en los ríos y lagos dispuesta a devorar a quienes despreocupadamente surcan sus aguas. El nombre de esta serpiente mitológica significa “Madre del Agua” y se dice que encarna al espíritu protector de las aguas del Amazonas. Si bien generalmente vive en el fondo de los ríos donde se alimenta de animales acuáticos, llega un momento de su vida en que al incrementar su peso, ya no puede reptar para cazar a sus veloces presas. Entonces emerge a la superficie y busca un lugar para vivir permanentemente. Consigue, con su poderosa cola, un espacio lo suficientemente amplio cerca de un río o lago – de los muchos que existen en el lugar- y ahí... espera. El gran poder de atracción que ejerce con su mirada enigmática, le permite atraer a sus víctimas hacia esa pequeña área de territorio, marcado y vigilado delante de su enorme cabeza. Cualquier ser viviente - incluido los humanos - que, por descuido, pasan cerca de su escondite, apenas pueden distinguirlo, pero cuando descubren el peligro que les acecha ya es demasiado tarde para escapar, porque el gigantesco animal lo atrapa rápidamente con su poderosa mandíbula, enrollándolo al instante con su enorme cuerpo hasta triturarle los huesos y devorarlo de inmediato no importando si su presa aun este viva. Saciada su hambre, vuelve a su refugio, donde le espera un largo y plácido sueño. Cuando caza en el río ataca las embarcaciones hasta hacerlas naufragar haciendo perecer ahogados a sus pasajeros que terminan como alimento. Se dice que al emerger del agua el animal produce un inmenso remolino, dejando al descubierto su descomunal cabeza, que descansa sobre un cuello erguido que sobresale amenazadoramente a una altura de hasta cuatro metros, desplazándose silenciosamente por el centro del río o lago, zambulléndose de trecho en trecho, hasta llegar cerca de su presa y atacarlo. Estos relatos alejados de la realidad se basan en un hecho real como es la existencia de las anacondas, enormes ofidios que habitan en la selva alimentándose de roedores, huevos, tapires, peces y manatíes. Sin embargo, se han reportado casos de humanos que fueron atacados y que terminaron siendo sus presas, aunque muy raramente .Se han llegado a capturar algunas de gran tamaño, una de la cuales media 11.55 mts de longitud, 123 cm de circunferencia y un peso de 285 kg. A pesar de ello, están en peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat así como a la caza furtiva por quienes la consideran un riesgo para el ganado doméstico y los niños, sin tener en cuenta el papel que juega en el control de las plagas de roedores y que todo lo que se dice de ellas es producto de la imaginación, ya que son pacíficas por naturaleza, lejos de esa imagen estereotipada que lamentablemente se tiene hoy en día.

el muki


Cuando se habla de duendes generalmente se cree que uno se esta refiriendo a esas pequeñas criaturas verdes propias de la mitología irlandesa, que esconden sus monedas de oro al final del arco iris. Sin embargo, estas leyendas también son conocidas en los Andes, con la diferencia de que allí habitan en cavernas subterráneas y - para no perder la costumbre – son mineros. Son los llamados Mukis , el cual resulta de una castellanización del vocablo quechua murik, que significa "el que asfixia" o muriska "el que es asfixiado”. La creencia en la existencia del Muki surgiría tanto de las antiguas tradiciones andinas sobre los demonios y pequeños seres que pueblan el “Uku Pacha” o mundo de abajo, como de los propios temores y de la necesidad de los trabajadores de encontrar una explicación a las cosas extraordinarias que suelen ocurrir diariamente en la labor minera para lo cual no encuentran respuesta alguna .¿Y como son estos duendes? Se pregunta uno. De estatura pequeña, el Muki no excede los cincuenta centímetros, de cuerpo fornido y desproporcionado, perteneciendo a la categoría de los enanos. Su cabeza está unida al tronco, pero no tiene cuello. Su voz es grave y ronca, no concordante con su estatura. Sus cabellos son largos, de color rubio brillante, su rostro está cubierto de vellos y posee una barba larga. De orejas puntiagudas, su mirada es penetrante, agresiva e hipnótica, de reflejos metálicos. En otras tradiciones mineras, su cabeza presenta dos cuernos los cuales le sirven para romper las rocas y señalar las vetas. Habitan en lugares desérticos y atacan produciendo bastante miedo a sus víctimas o adversarios. Asimismo se dice que suelen llevarse niños solos e indefensos para convertirlos en duendecillos. Su descripción varía de acuerdo a la época. Antiguamente, por la década de los años 1930, se decía que recorría el interior de las minas sosteniendo en la mano, una pequeña lámpara de carburo, abrigado con un poncho hecho de lana de vicuña. Tenía en la cabeza dos pequeños cuernos relucientes y hablaba con voz suave. En la actualidad no es muy diferente, aunque ahora vista ropa de minero, botas de agua y use una linterna eléctrica a batería. A veces el pequeño duende toma también la forma de animal o de un hombre muy blanco y rubio para presentarse a los mineros y engañarlos. Gustan de lanzar penetrantes silbidos en el interior de las minas, con el cual anuncian peligro y salvaguardan a los mineros de su simpatía. Se dice que es muy comunicativo, y hasta incluso se comunica en los sueños. En otras ocasiones, producen desconcierto y miedo. El Muki se inmiscuye en el destino de los trabajadores de la mina, gratificándolos o escarmentándolos. Es por ello que este misterioso enano investido de poder es conocido como el dueño de las minas. A su voluntad, hace aparecer o desaparecer las vetas de oro. Está atento a las obsesiones, resentimientos, ambiciones y frustraciones de los mineros. Y, al tiempo que demuestra simpatía hacia unos, genera castigo y escarmiento a otros. Puede aliviar el trabajo, ablandar las vetas o endurecerlas, si prefiere. Suele conceder favores, establecer pactos, sellar alianzas, llegar a acuerdos a plazo fijo, que cobra puntual e inexorablemente, ya que, estos donantes de la buena o mala suerte, poseen un código de honor preciso y reservado. Y el minero al no cumplir con su promesa, termina perdiendo la vida. Sin embargo, se dice que es posible atraparlos y obligarlos a entregarles todo su oro a cambio de no llevarlos a la superficie ya que tienen miedo a la luz del sol, porque este los desvanece y los mata: En otras ocasiones para enfrentarlos, se suele utilizar el cinturón y darles de correazos con mucha fuerza sin miedo alguno hasta dejarlos medio muertos y exigirle todas sus riquezas a cambio de su vida. Sean ciertas o no todas estas historias,la creencia sobre su existencia esta ampliamente difundida en los Andes del Perú a pesar de la distancia y el aislamiento de los campamentos mineros donde se les suele encontrar, aunque claro, solo varia su nombre de acuerdo a las regiones en las que supuestamente habita ¿A que no te gustaría atrapar a uno?

LOS ZAPATOS DEL NIÑO

Hace poco tiempo recibimos la visita de uno de los viejos tacneños uno de los pocos que quedan y que guardan en si trozos vivos y palpitantes de la historia de nuestros pueblos; y nos contó la leyenda que en seguida: "Este ocurrió en los primeros años del presente siglo".

Los niños del barrio de la antigua avenida "Dos de Mayo" , se reunían las noches de luna, en grupos compactos, se iban a sus juegos en los jardines de la Plaza de Armas y de la vieja Alameda integrada siempre uno de esos grupos un niño de unos cinco a seis años de edad, bien trajeado y de hermosas facciones. Los niños del barrio no sabían su nombre pero eso no les interesaba gran cosa, el niño era alegre y cordial con sus amiguitos y en muchas oportunidades llevaba dulces o las llamadas "rosquitas", de agradable sabor, ensartadas, como cuentas de rosario, en delgados hilos, que obsequiaba muy generosamente a sus compañeros de juego.

Cuando ya retornaban de sus juegos, a hora determinada, "los mataperritos", se daban cuenta que el amiguito al llegar ante la antigua iglesia de San Ramon, les decía con cariñosa vocecita "Adios" y "desaparecía".

Después de una leve pausa nuestro viejo amigo reanuda su relato:- "Yo que me dedicaba al arreglo del altar de la Virgen del Rosario, patrona de nuestro pueblo, para la misa del domingo, me di cuenta varias veces que los lindos zapatitos de plata del niñito aparecían abollados y cubiertos de polvo o barro y las mediecitas rotas..."
-¿Qué había ocurrido?-"Algo muy sencillo". El niñito, en varias ocasiones, se escapaba de los brazos de la virgen, y se iba a "mataperrear" con todos los niños del populoso bario de Dos de Mayo, por los jardines de la Plaza de Armas y por los márgenes del viejo Caplina, que corría por el centro de la Alameda poblada de sauces y de molles centenarios y las bellas estatuas de mármol.